Museos, películas y una belleza sumergida
Entre los museos más selectos de Estocolmo, pueden citarse el Moderna Museet; donde podrás admirar una de las colecciones más distinguidas de obras de arte pertenecientes a los siglos XX y XXI, disfrutar de los exquisitos platos servidos en su fabuloso restaurante y dejar que los niños se lo pasen en grande con las numerosas actividades que se ofrecen. Tampoco te olvides de incluir en tu lista el maravilloso museo al aire libre de Skansen. Aquí podrás codearse con los residentes de Estocolmo para celebrar la Navidad y el solsticio de verano a la manera tradicional. Está abierto todos los días del año. Si vienes acompañado de la familia, su parque zoológico, así como su inmensa colección de edificios y entornos del siglo XIX traídos hasta aquí desde todos los rincones de Suecia son algo que merece una visita obligada. A escasa distancia a pie desde Skansen encontrarás el Museo Vasa. Este museo se construyó con el propósito exclusivo de albergar el barco de Vasa que data del siglo XVII. No estamos hablando tan solo de unos cuantos restos y objetos de un naufragio sino del barco entero rescatado de las aguas del cercano lago de Mälaren.
¿Te interesan las películas suecas? Para informar que sobre cómo y dónde empezó todo, visitas las instalaciones del estudio cinematográfico Filmstaden situado en Råsunda; justo en las afueras de Estocolmo donde en sus tiempos trabajar el director Ingmar Bergman y las actrices Greta Garbo e Ingrid Bergman. Asimismo, si eres un lector apasionado por la Trilogía del Milenio de Stieg Larsson, apúntate a la Gira Millennium y visita los lugares frecuentados por Lisbeth Salander.
Palacios, teatros y ópera
Cuando hablamos de palacios, no hay muchos más amplios que el famoso Palacio Real (Kungliga Slottet) situado en la ciudad de Estocolmo. Este edificio de estilo barroco esta residencia y lugar de trabajo de la realeza sueca que cuenta con 600 habitaciones. Además, es un auténtico tesoro histórico cultural. Visítalo para admirar las dependencias reales, así como la Tesorería nacional y el museo Tre kronor. El casco antiguo, Gamla Stan, como se denomina la zona situada en los alrededores del palacio, es uno de los centros urbanos de estilo medieval mejor conservado de todo el mundo. Aquí es precisamente donde se fundó la ciudad en 1252 y, entre otras de sus muchas características, son dignas de admiración la Catedral de Estocolmo (Storkyrkan), sus estrechas y tortuosas calles adoquinadas, preciosas plazas pobladas de árboles, la callejuela más estrecha de Suecia conocida como Mårten Trotzigs gränd y, por supuesto, su ecléctica mezcla de cafeterías, bares y tiendas de suvenires.
Si te gusta el teatro, visita el Teatro de la Corte de Drottningholm. Se trata de uno de los teatros europeos más representativos del siglo XVIII y está situado justo al lado del Palacio de Drottningholm (Drottningholms Slott) en las afueras de la ciudad. En plena urbe, visita el Teatro Real de Arte Dramático (Dramaten), el cual es un edificio de estilo modernista situado en Nybrokajen que tiene la peculiaridad de estar decorado con adornos de oro. Apúntate a la visita guiada por los entre bastidores del teatro. Si te apasiona todo lo que tiene que ver con la danza, visita la impresionante colección de obras de arte, teatro y danza del Dansmuseet (museo) sito en el n.º 22 y 24 de la calle Gustav Adolfs torg. Cruzando la plaza desde el Dansmuseet se encuentra El Teatro Real de la Ópera Sueca (Operan); albergado en un espléndido edificio de estilo neoclásico construido en 1897. Aquí encontrarás también al Ballet Real Sueco. Te recomendamos que te apuntes a la visita guiada.
De todo un poco
Si te chifla la fotografía, no dejes de visitar Fotografiska. En su galería y museo podrás admirar las obras de numerosos fotógrafos famosos, además de tomar parte en una visita guiada. ¿Te atraen las antigüedades? Dirígete a Bukowskis; la prestigiosa casa de subastas situada en Nybrokajen, o bien Metropol en el n.º 18 de la calle Sveavägen.
Ambiente de cafeterías
Cuando los residentes de Estocolmo no están en casa o trabajando, seguramente los encontrarás tomándose un fika en cualquier cafetería, ya sea reunidos con amigos o familia, tratando de negocios, utilizando sus ordenadores personales, conversando en sus teléfonos inteligentes y, por supuesto, bebiendo café. No en vano, son la gente más conectada o inalámbrica de todo el mundo (sin duda se debe a todo ese café). Deberías apuntarte y unirte al ambiente.