El Parque Nacional de Sarek
Sarek, en la Laponia sueca, es el parque nacional de mayor superficie de toda Suecia y define como ningún otro el significado de la palabra apartado. Sus picos alpestres, macizos montañosos, valles glaciales, rápidos caudalosos y terreno extremadamente abrupto harán que tus cuádriceps no quepan en tus pantalones vaqueros durante los seis meses siguientes a tu viaje.
Sarek, solo para aventureros
¿A quiénes atrae el Parque Nacional de Sarek? A senderistas, escaladores experimentados y fanáticos de las actividades de aventura. De hecho, tienes que ser del tipo aventurero para poder sobrevivir en Sarek, ya que no hay caminos marcados, cabañas ni amenidades. Así es, Sarek es el sueño de todo aficionado a las actividades de supervivencia. Precisamente es esto lo que hace que Sarek sea tan especial. Aquí no tendrás que preocuparte de poder toparte con tu vecino (a menos que sea quien te acompañe en esta aventura). Como mucho, te encontrarás con algún animal salvaje.
¿Qué más puedes hacer ahí? Podrás cantar a todo pulmón, correr desnudo, tener largas charlas contigo mismo y todo eso sin que nadie se dé cuenta. Justo el concepto de libertad que tiene los suecos. Aún así, el parque no está totalmente privado de seguridad y confort.
El punto de partida perfecto es la estación de montaña Saltoluokta, situada al principio del Kungsleden o Camino del Rey y que incluye camas en condiciones y un restaurante. Puro lujo.
Consejos útiles
Ten en cuenta que no hay ningún camino marcado ni amenidades de ningún tipo. Tráete una brújula, mapas, papel higiénico y todo el sentido de aventura que puedas meter en el equipaje. Ah sí, y una tienda para acampar.
¿Cuál es la mejor época del año para venir? A finales de primavera, en verano y principios de otoño, a menos que te apetezca acampar a temperaturas bajo cero y llevar puesto crampones durante toda la excursión.