La cena de los Nobel
Solamente lograrás averiguarlo si eres uno de los 1.300 invitados a la Cena de Gala de los Premios Nobel, posterior a la entrega del galardón más prestigioso del mundo.
Cuando se trata de cocinar para los monarcas e ilustres invitados de todo el mundo, es normal poner "toda la carne en el asador". El menú es "alto secreto" hasta el último minuto, excepto el postre que siempre es el mismo: "Bomba de Helado". Este nombre para el postre es significativo si tenemos en cuenta que el dinero que Alfred Nobel legó a la Fundación Nobel fue fruto del invento de la dinamita, explosivo por excelencia en la actividad minera y en la construcción de carreteras y túneles durante todo un siglo.
Disfruta como los laureados
Si quieres sentirte un auténtico Nobel, puedes tomar el menú que toman los Nobel, visitando Stadshuskällaren, el Mesón del Ayuntamiento. Allí podrás escoger entre todos los menús históricos de las galas de los Nobel, desde 1901 a 2009.
La revolución gastronómica sueca
Algo sucedió durante la última década. De pronto, los cocineros suecos lograban medallas de oro en las olimpiadas culinarias y más medallas en los campeonatos mundiales de cocina (Bocuse d’Or). El arte culinario sueco, fundamentado en el cariño a las materias primas e innovadoras combinaciones, fue aplaudido en todo el mundo. En el éxito del equipo nacional sueco de cocineros juegan muchos factores.
Es muy importante el espíritu de equipo (los cocineros que se presentan en solitario a las competiciones internacionales están apoyados por muchos compañeros expertos). Significativos han sido también los muchos concursos culinarios, al igual que el enorme interés despertado por los programas gastronómicos televisivos y el alza del estatus del oficio de cocinero en Suecia. Sin olvidar que los pequeños a partir de los diez años ya pueden aprender a cocinar en las escuelas.
Materias primas de calidad
Pero el secreto sigue estando en las materias primas suecas. Todos los bosques, lagos, montañas y campos son una rica y variada "despensa" que estimula la creatividad. El gran respeto que los suecos sienten por la naturaleza les impide interferir en demasía en su ciclo, por lo tanto, no hay lugar para las radiaciones, tratamientos con hormonas o uso indiscriminado de antibióticos. Ya que si la buena mesa significa calidad de vida, también es importante constatar la procedencia ética de los alimentos.
Cocina sueca al alcance de la mano
Te será fácil encontrar una excelente cocina del país en cualquier punto de Suecia. Deléitate con el arte culinario de los maestros en cualquiera de los muchos restaurantes sibaritas de las ciudades.
Y recuerda que si te apetece saborear el menú de la Cena de Gala de los Premios Nobel puedes hacerlo en el restaurante Stadshuskällaren, en Estocolmo, donde hay degustaciones de los platos servidos en años anteriores... Explosiones de sabor no solamente en la Cena de Gala de los Premios Nobel.