Safari en motonieve
Un viaje en motonieve cruzando los lagos helados de Suecia cuando la luz de las estrellas ilumina el cielo y la aurora boreal relampaguea es una experiencia inolvidable, sublime.
Una expedición en pleno mes de abril en dirección a los ríos y riachuelos de las montañas que comienzan a fluir tras el deshielo. ¿Te apuntas?
En motonieve
Con todo el respeto que se merecen los esquís y raquetas de nieve, la motonieve te brinda otra forma de acercarte al desierto helado. Podrás alcanzar picos remotos y lagos entre las montañas sin necesidad de tener un físico de atleta, ni de pasar la noche en la nieve ni varios días esquiando.
Las motonieves son fáciles de conducir. Pulsa el botón y pisa el acelerador. Si bien para muchos el encanto reside en conducir sobre la nieve suave hacia destinos desconocidos es recomendable seguir las rutas marcadas. A lo largo de ellas encontrarás también posadas señalizadas donde poder descansar, relajarte y recuperar fuerzas.
Motonieve para la familia
Los padres pueden colocar a sus hijos en el trineo de la motonieve para hacer una excursión divertida a las montañas, donde los niños pueden pescar en el hielo sobre una alfombrilla de reno o jugar a su gusto en la nieve seca y suave. Allí podrás asar una trucha ártica o tus propios chorizos a fuego abierto e incluso preparar tu café a la antigua usanza.
Turismo sostenible
Algunos sienten que la velocidad lo es todo y apretan a fondo el acelereador. Sin embargo, la mayoría ve las motonieves como una forma de acceder a la naturaleza donde hay un espacio enorme para el disfrute de todos.
Contempla el cielo lleno de estrellas en una noche de invierno desde el desierto helado o deléitate con las montañas en primavera y descubre un espectro de colores que va desde el naranja y el rosa hasta el celeste y el plateado.
El Circulo Polar Ártico es famoso por sus fuerapistas, por el heliesquí y por poder esquiar bajo el sol de medianoche. Sin embargo, aunque es un entorno hermoso no es un paseo fácil.
Inviernos fríos, una costa larga y un archipiélago con infinidad de islas y multitud de lagos, ríos y riachuelos. Cuando Dios creó Suecia, estaba pensando en el patinaje sobre hielo...
Si volar por el aire y dar saltos con los esquís o la tabla de snow es tu rollo (o el de tus hijos) entonces querrás acercarte a los snowparks de las estaciones de esquí de Suecia central y de Laponia.