El otoño es una de las estaciones favoritas de muchos suecos, con sus hojas llenas de color, frutos de la naturaleza y cielos claros.
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Foto: Håkan Sandbring/Position Skåne©sydpol.com |
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En la región de Escania celebran la fiesta de la anguila, similar a la fiesta del cangrejo, exceptuando que las anguilas son un manjar servido en todas las formas posibles – ahumadas, asadas o rellenas.
El otoño es una buena época para visitar los bosques o los parques y experimentar el cambio de las estaciones. Suecia tiene unas estaciones relativamente diferenciadas y el otoño es una explosión de amarillos, naranjas y rojos. Un pasatiempo prácticamente nacional es ir al campo a recolectar setas y bayas. Con su latitud norteña, aire limpio y bosques abundantes, Suecia es un paraíso para los recolectores de setas y bayas.
Los rebozuelos o rossinyols son los favoritos entre los conocedores de setas, y para los que tengan un paladar dulce, se pueden hacer mermeladas y pasteles de arándanos rojos y bayas polares. El otoño es la época de la caza, y los alces y los ciervos abundan en los bosques suecos.
La tradición otoñal más importante en las regiones sureñas de Suecia es la de comer ganso el 10 de Noviembre, día de San Martín. Los gansos están entonces en su mejor época y el plato principal se acompaña con una “sopa negra” especiada, hecha con sangre de ganso. El festín concluye con un delicioso pastel de manzana o una torre de merengue llamada "spettkaka".