Los cocineros suecos han ganado premios internacionales, mientras que los restaurantes suecos mencionados en la destacada guía Michelin reciben críticas doradas en todo el mundo.
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| Foto: Henrik Trygg, Image Bank |
En cualquier lugar de Suecia al que llegue podrá deleitarse con platos de primera basados en la producción local. Las ciudades más grandes cuentan con innumerables lugares de buena cocina, donde el servicio es, al menos, tan bueno como la comida. También en las zonas menos pobladas, hoteles de calidad, mansiones y albergues tienen ofertas gastronómicas que usualmente incluyen la prueba de vinos.
Naturalmente, la nueva reputación que se ha ganado Suecia como país gastronómico no sería posible sin la influencia de la cocina internacional ni el uso de productos importados por los cocineros suecos. Además, en Suecia lo mismo podrá almorzar o cenar un kebab iraní como sushi japonés o uno de los platos suecos principales como albóndigas o rollitos de col, un aspecto de la internacionalización de la cocina sueca.
Gracias a las montañas, los bosques, los lagos y la costa de Suecia, los cocineros suecos tienen una amplia gama de elección con abundancia de pescados y aves, cerdos salvajes, alces, ciervos, setas y frutos del bosque para componer sus creaciones culinarias.
No se pierda los ingredientes suecos tradicionales como huevas de alburno de Kalix, diferentes quesos locales y las langostas.